
El uribismo murió
El uribismo ha muerto
Uribe era el uribismo. Uribe fue un líder fascista rodeado de idiotas fascistas para quienes su líder fue una especie de falso dios lamentable y delincuente. Un fake, fue Uribe, un falso-positivo.
La cárcel mostró la desnudes de divinidad del capo y sus seguidores quedaron desamparados poniendo en duda la mini mitología que había sido inventada para que el crimen mafioso se tomara el poder y abusara. El más desamparado de todos es el primer idiota de la nación, el sub-presidente Duque.
Cien camionetas con marcado estilo traqueto, un imbécil pidiendo una pistola, unos lamentables montajes mal realizados en photoshop, los trinos destemplados y confesos de delitos a pesar de su Paloma autora, lo que dijeron dos o tres periodistas fanáticos, fueron las miserables expresiones de apoyo al reo. No hubo el tal estado de opinión, ni los incendios del país, ningún levantamiento en armas, menos la guerra civil con que amenazaban arlequinescos twiteros y facebuqueros si el líder era mandado a la cárcel.
Quedan dos años de interface boba, dos años de fascismo idiota presidencial, fascismo incompetente sin fascismo -es de esperar, al menos-. Se necesitarán algunos años para que la justicia profundice en el prontuario del Matarife encarcelado. Se necesitarán muchos años para reconstruir el pensamiento verdadero, la sensibilidad colectiva de la nación y las heridas profundas que dejaron interminables 30 años del régimen criminal y mafioso.
Hoy Colombia ya, así no más, es infinitamente un país mejor. En los próximos treinta años será una gran nación en paz.
El uribismo era Uribe.
Ha muerto el uribismo.
Ha muerto la muerte. Viva la vida!

